Estudiante de licenciatura en artes plásticas, FBA, UNLP
Ni siquiera necesito cerrar mis ojos, es simplemente estirar mis brazos y tantear en la oscuridad hasta sentir tus suaves dedos, apretón y un corto empujón, luego es ese mundo infinito...
Habita en la
Patagonia austral. Espíritu maligno con cabeza humana y orejas enormes que
mueve como alas. Se dice que revolotea alrededor de los enfermos, y que a veces
los mata y absorbe su sangre.
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